miércoles, 24 de febrero de 2010

Comenzamos...

Desde hace tiempo tenía la inquitud de crear un blog pero por "falta de tiempo" no lo había hecho (no que ahora me sobre!!, pero ya me decidí a hacerlo). Espero poder escribir con cierta frecuencia ya que creo que será una buena forma de reflexión y análisis sobre lo que estamos haciendo y lo que vamos avanzando.

Hay tiempos en que el educar en casa parece que estuviera en pausa, escuchas comentarios como "la vida es aprendizaje", "no tienes que sentarte a hacer escuela formal para estar aprendiendo", etc. Pero la realidad es que para mujeres como yo (entiéndase cuadrada) es un tanto difícil (todavía!) encontrar consuelo en esas palabras. Hace ya casi un año decidimos educar en casa a nuestros hijos, por distintas razones, puedes leer el artículo que escribió mi esposo en donde vienen más detalles.
Al principio todo era un tanto confuso, sin embargo estábamos convencidos de que no había mejor forma de instruir a nuestros hijos más que en casa. Tuvimos la bendición de asistir a las conferencias de El hogar educador en Saltillo en agosto del 2009 y vimos aquellas familias, numerosas en muchos casos, llenas de gozo, trabajo arduo y amor por el Señor. Jóvenes con rostros amables y actitud de servicio llamaron nuestra atención: "así quiero que sean mis hijos" me dijo mi esposo. Así fué como Dios nos confirmó que debíamos educar en casa. A partir de ese momento era un hecho. Ya estando de regreso en casa yo me sentía abrumada, ¿por donde empezar? ¿cuál método será el más adecuado para nosotros? ¿a qué edad debo comenzar? había tantas interrogantes que en ocasiones me ponía a dudar si yo iba a ser capaz de hacer semejante tarea.
Comencé a hacer búsquedas en internet, gran parte de la información se encuentra solo en inglés, lo que me hizo ponerme a "practicar". Creo que pasé varios meses en la búsqueda, en donde encontré cosas interesantes (mucho material gratuito y de buena calidad para trabajar con preescolares). Viéndolo en retrospectiva creo que fué tiempo bien invertido, aunque aparentemente no "hacía nada" con los niños, sí me llené de información, lo que me permitió tener una visión más completa de la educación en el hogar.

Finalmente comencé a "trabajar" con mis niños, Z de 4 años y E de 3. Traté de reproducir lo que había visto en la escuela donde ellos habían estado.... WHAT A BIG MISTAKE!!! .... solo conseguí quejidos, lloriqueos, una lucha interminable y un estrés terrible que en muchas ocasiones me hizo cuestionarme sobre lo que estaba haciendo. Entonces encontré (seguía buscando en internet por supuesto!!) un maravilloso sitio que puedes ver aquí sobre el método de Charlotte Mason. Tienen un par de e-books gratuitos y hay uno en particular que me fué de gran ayuda, tiene un costo mínimo y vale la pena comprarlo, se llama The Early years. Era lo que necesitaba para poderme "encarrilar". Al seguir las recomendaciones de ese libro me relajé, cosa que los niños por supuesto que percibieron, y comenzamos a disfrutar más el tiempo de aprendizaje, ahora ya no de manera tan formal.

Sin embargo, todavía no me siento capaz de llevar una educación no escolarizada y a la vez organizada, por lo que decidimos seguir el consejo de un buen amigo quien ya nos había dicho en reiteradas ocasiones sobre el sistema de A.C.E.

Apenas hace un mes recibimos el material y comenzamos a usarlo. Estamos empezando con Kindergarten with Ace & Christie y ha sido UNA MARAVILLA!! A los niños les ha encantado, a mí también y por supuesto que el papá... está feliz con lo que ve! Ya tendré ocasión de abundar en el tema.

Agradezco a Dios infinitamente por el apoyo de mi esposo, él ha sido un aliento constante, el alivio que requiero en mis momentos de histeria, la dirección que me brinda y claridad de pensamiento cuando me siento perdida.

Aunque nuestros tres pequeños aún están en edad preescolar tenemos la visión de lo que queremos: flechas rectas dirigidas hacia el blanco, siendo nosotros el arco y nuestro Dios el arquero. Queremos ser útiles para la obra de nuestro Señor y creemos que nuestra principal misión es la formación de nuestros hijos.